La importancia de controlar nuestras emociones al operar

Como ya hemos comentado en nuestro post de bienvenida a la sección, a veces no nos damos cuenta de lo importante que resulta el aspecto psicológico a la hora de operar y prestamos mucha más atención a nuestra estrategia o sistema y nos olvidamos casi de lo demás. Este es un gran fallo ya que la psicología en el trading tiene una importancia del 70% en nuestras operaciones por lo que mucho cuidado siempre con este aspecto.

Y dentro del aspecto psicológico una de las cosas más importantes es el control de las emociones. Seguro que si decimos las palabras adrenalina, euforia, decepción, miedo… ¿a que os suena? Seguro que no habrá nadie que pueda decir que no ha sentido todo eso cuando está dentro de los mercados porque por mucho trader que seamos seguimos siendo personas y sentimos, aunque la gente nos suela ver como fríos y calculadores.

El problema en sí no es que sintamos todo tipo de emociones cuando estamos delante de los gráficos sino el no saber controlarlas. Entre las emociones que más solemos sentir está el miedo, la incertidumbre o la euforia. Ojo porque todo esto puede hacer que una operación que puede ser un éxito se convierta en una gran pérdida. El miedo nos paraliza y no nos deja avanzar y esto puede tener varias consecuencias: desde paralizarnos y no entrar en una operación que debíamos, a salirnos corriendo de la operación debido a ese temor y dejar de perder una oportunidad. En estos casos hay que tener la mente preparada y no dejarnos llevar por ninguno de los extremos, relajarnos, calmarnos y pensar de manera racional.

Cuando sentimos euforia, la adrenalina nos recorre todo el cuerpo y llegamos a sentirnos “el mejor”. Cuidado porque la adrenalina nos hace no sentir miedo, nos “ciega” y llegamos a operar por el simple hecho de operar, sin pensar, sin preocuparnos de nuestras operaciones, de lo que podemos perder, se llega a operar sólo por la necesidad de esa adrenalina.

Existen, lógicamente, muchas más emociones cuando operamos como el miedo, al que dedicaremos una entrada en exclusiva o incluso la apatía cuando llevamos una racha de pérdidas.

No queremos terminar esta entrada sin resaltar la importancia de cosas que pensamos que son “tonterías” pero que unido a todo lo que os hemos ido contando también afecta a nuestro trabajo. El tener un sitio cómodo, el dedicar unos minutos antes de que comience la jornada a respirar hondo, relajarnos o incluso escuchar un poco de música clásica nos ayudará a llevar todo de una forma un poco más racional.

Si llega el momento en el que vemos que las emociones están superándonos no dudéis en tomaros un tiempo para desconectar sin ningún remordimiento ya que el mercado abre todos los días. Un paseo por la playa o montaña, un rato con amigos alejados de pc o móvil, un poco de ejercicio o incluso una sesión de yoga nos ayudará a recuperarnos y volver a nuestro trabajo con más energía y más ganas.

Nadie dijo que fuera fácil, ánimo y a por todas!!

Paloma Lebrón – Psicóloga

 

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